En los próximos días, Vila-seca y Salou se verán obligados a comenzar una negociación que puede marcar el futuro en ambos municipios. La disolución de los actuales estatutos del Centre Recreatiu Turístic (CRT), que gestiona los terrenos cedidos por ambos municipios a partir de 1989, para la construcción de Port Aventura, llevará a los gobiernos de Vila-seca y Salou a encontrar nuevos puntos de acuerdo, con el fin de salvar la vigencia del actual convenio por el que se rige un Consorci que, por el momento, todos parecen dispuestos a mantener, como herramienta útil de gestión.
Durante estos día, LA VILA ha mantenido diversos contactos con personas de muy distintos sectores de Salou, con el fin de pulsar la opinión de éstos. Muchos, curiosamente, o no se han manifestado o, simplemente, lo han hecho con tanta ambigüedad que las opiniones carecían de relevancia. ¿Por qué? Creemos que por más miedo que por ignorancia. Miedo a manifestarse públicamente, ante no se qué temor. Aunque, probablemente, estas mismas personas serán las que después exigirán una negociación más favorable para los intereses de Salou.
Sabemos que la negociación no será fácil. Que será complicada, porque sobre la mesa se pondrán muchos elementos a debatir. Aunque, al final, la negociación es tan sencilla como darle a cada uno lo que le corresponde, de la misma forma que cada municipio ha mirado por sus propios intereses en el crecimiento económico de sus respectivas poblaciones a lo largo de estos veinte últimos años. Entendemos que independientemente de la existencia o no del propio Consorci, del que creemos que puede seguir siendo útil, la gestión tributaria del territorio no debería comportar en un futuro ninguna dificultad para alcanzar los acuerdos necesarios. Como entendemos que además de una exigencia económica se deben mantener vigentes los acuerdos políticos y de buena vecindad entre dos municipios tan condenados a entenderse como a exhibir su poder.
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Vila-seca y Salou condenados a exhibir su poder






