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Fallece Julio Vilaplana, uno de los padres de la Segregación de Salou

Julio Vilaplana con su hija Raquel en un acto de cariño por el padre. Julio Vilaplana con su hija Raquel en un acto de cariño por el padre.

El empresario de Salou Julio Vilaplana ha fallecido esta tarde en el Hospital de Reus, donde fue ingresado de urgencia a media mañana de hoy.

Muerte que ha dejado una gran consternación en pocos minutos en la ciudad, por ser una persona muy querida, tanto social, política y empresarialmente. Vilaplana ha fallecido a los 74 años después de una enfermedad que en las últimas semanas ya hacía pensar en este fatal desenlace.

En el momento de redactar la noticia no se conoce aún la hora y el día previsto para la celebración del funeral, aunque todo hace prever que ésta se celebrará el domingo en la iglesia de Santa María del Mar y que durante el día de mañana estará en el Tanatorio de Salou.

Las muestras de dolor han sido muy grandes hacia una persona que proximamente serà nombrado Hijo Adoptivo por el Ajuntament de Salou. El expediente para el nombramiento se había acelerado en los últimos días, pero malogradamente no se ha llegado a tiempo a una distinción que el propio Julio Vilaplana había acogido con enorme felicidad.

La familia Vilaplana regenta la conocida empresa de helados La Ibense. Holding de establecimientos que comenzó a desarrollar el padre del fallecido, en 1958. Año en el que la familia Vilaplana se trasladó a Salou, procedente de la alicantina Ibi. Nacido en tierras valencianas, Julio Vilaplana llegó a los 17 años a Salou, después de que su padre intentara asentar un negocio en Santander, Vitoria, Palma, Castellón y Tortosa. Llegó a Salou, porque “un amigo de mi padre que buscaba sus orígenes en Salou se enamoró de esta ciudad, hasta tal punto que se lo comentó a mi padre. Se desplazó hasta aquí y al ver que en la playa había muchos autobuses de “domingueros”, enseguida dijo que este pueblo no nos puede fallar”, según relataba el propio Vilaplana en una entrevista a LA VILA.

El primer negocio fue una barraca en la playa. Desde entonces, Julio Vilaplana ha vivido Salou con gran intensidad. Una vida llena de anécdotas, en la que, generosamente, según dijo él en diversas ocasiones, “he recibido de Salou mucho más de lo que he dado”. Pero lo cierto es que ha sido una persona muy vinculada a la parte social y política, además, de ser uno de los padres de la independencia del “Salou Lliure”, conseguido tras la segregación de Vila-seca.

Un proceso al que Vilaplana puso algo más que la vida. De ahí, esta distinción de Hijo Adoptivo que le otorgará, aunque sea a título póstumo, el Ajuntament de Salou, probablemente, coincidiendo con la próxima Festa de la Segregació, hacia el día 30 de octubre.

Julio Vilaplana compaginaba en estos años su vida en Salou con la de Tortosa, donde iba y venía casi a diario. En el Baix Ebre, tenía los amigos con los que creció en los años de juventud. Hizo teatro y formó parte del entramado social de la ciudad tortosina.

Julio Vilaplana era además un artista. Hacía teatro. Como tal se le descubrió recientemente en Salou, tras el estreno de dos obras en las que UNAE, la compañía con la que subió al escenario, apoyó en diversas ocasiones a los enfermos de Alzheimer de Salou. Incluso, más recientemente, como director y actor principal de la obra en la que participaron diversos familiares de la Associació de Familiars d’Alzheimer de Salou (AFAS).

Aunque si algo hay que destacar de Vilaplana es su lucha por la independencia de Salou. Segregación de la que siempre ha hablado con un cierto orgullo. “Es el orgullo de sentirme de aquí. De sentir que soy de Salou”, decía. “Aquí tengo muchos amigos. Sí, amigos, porque lo siento así. Me siento una persona afortunada. Siempre me he sentido acompañado por la gente de aquí. Es cierto que dejo muchas cosas atrás, pero lo importante es el afecto de los que conmigo han hecho Salou. Tengo muchos amigos y creo que es lo más hermoso de la vida”.

Amigos, entre ellos el humorista Mariano 1’85, que es en estos momentos de cumplir el último deseo de Julio Vilaplana: Una banda que toque durante el último adiós la popular canción de ‘Paquito el Chocolatero”. Un deseo que dice mucho del fallecido, porque para él, al margen del sacrificio y entrega con el que sacó adelante a la familia y las empresas que ha dejado, Julio Vilaplana vivía intensamente la vida, hasta el punto de hacer de ésta una “fiesta diaria”.

Ha dejado amigos en la Associació Amics del 30 d’Octubre, de la que era su actual presidente, desde 2008; en el Rotary Club, del que fue cofundador; en el Patronat de Turisme, donde ha sido varias veces vocal y, sobre todo, en la política, ya que fue concejal en las primeras elecciones municipales, como líder de un grupo que en su momento hizo coalición con el PSC. Ha dejado amigos, también, como empresario en la industria del helado, con la marca La Ibense, llegando a presidir durante muchos años, como socio cooperativista, una de las empresas heladeras más importantes del estado español, como es “Gelats Alacant”.

Pero donde ha dejado amigos Julio Vilaplana es entre el turismo de Salou. Un turismo que ha palpado desde sus inicios, cuando en los años 50 llegaron los primeros turistas a Salou. Fue motor, siempre junto a su esposa Amalia Montero, del Salou turístico y colaboran en ello ahora sus hijos, Maite, Raquel y Juli, los tres herederos de las ganas de trabajar y luchar por Salou que ha dejado el malogrado Julio Vilaplana.

Darrera modificació elDivendres, 31 Juliol 2015 20:20

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